Apostando por un gran angular

Cuando comienzas en la fotografía, generalmente lo haces con el lente kit, el clásico 18-55mm plástico y liviano. A los pocos meses sentirás que no obtienes la calidad esperada, que algo se escapa al tiempo de exposición, apertura de diafragma y sensibilidad Iso. Y es verdad, algo falta: un mejor lente!. En los últimos dos años he trabajado con dos joyas canon: el 17-55 f2.8 y el 70-200 f2.8. Ambos lentes con una nitidez maravillosa y con los que cubría un buen rango focal. Hice muchas fotos con ellos, y aprendí a usarlos muy bien, así que era hora de tomar un nuevo desafío y compré mi primer gran angular: un canon 10-18mm.

Este lente es muy específico, y solo es necesario cuando trabajas con fotografías de paisajes, ya que se vuelve un tanto complicado realizar una composición balanceada con tantos elementos participando de ella. Hay que saber usar un gran angular, y fue un privilegio estrenarlo en Torres del Paine, porque en este viaje a Huasco, lo pude aprovechar de la mejor manera.

Me gustan las fotos que estoy haciendo con mi nuevo juguete, porque cada foto necesita una planificación distinta. Me gusta la profundidad que se logra y la cantidad de elementos que puedes mostrar en una sola instantánea. Les dejo algunas de mis fotos seleccionadas de mi última aventura:

 

Camino-1

Desierto-1-2

Tren-1

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *